MALLORCA

 

          

 

El sonido de los mosquetones, martilleandose entre el arnés, esperan con ansiedad asirse a los seguros de la caliza. El juego acaba de comenzar. Mallorca se abre al visitante de una manera distinta. Pretende que propios y foráneos conozcan sus "entrañas" de modo diferente. Y así, sus riscos y paredes de caliza se dejan hollar para coronar cumbres y divisar enclaves como Calviá, Sóller o Pollença.

Desde arriba, las aguas mediterráneas se dejan surcar por yates y veleros o por tablas de surf o esquíes. Más abajo, en sus fondos, la fauna y flora marina se deja admirar. Cualquier punto de la isla es bueno para la práctica del buceo. Pero, es, tal vez, el itinerario en barco hasta el Parque Nacional Marítimo Terrestre del Archipiélago de Cabrera, el paseo más hermoso para conocer este pedazo de Mediterráneo. A él sólo se accede en barca. Aquí no hay que perderse la visita a la Cova Blava, ni dejar de avistar pájaros, cetáceos y delfines. Ya en tierra, la subida al castillo y un paseo por el puerto, así como la visita al museo y a los campos de cultivo, bien merecen una visita.

Los menos andarines, tienen la oportunidad de practicar la pesca de altura. Por su excelente situación en el Mar Mediterráneo, las Islas Baleares son un enclave esencial para este deporte. La pesca recreativa, desde embarcación, ha estado ligada a los conceptos de libertad e independencia. Ahora se le añaden además, el concepto de ocio y aventura. Un punto a destacar de las compañías encuadradas dentro del la Asociación Balear de Charters de Pesca y Recreo, es la pesca responsable, es decir, se evita que la esta actividad deteriore los recursos marítimos, especialmente frágiles en el Mediterráneo.

La especies que se pueden capturar en este tipo de pesca son: Albacora, Pez Espada, Atún, Atún Rojo, Agujas, Tiburón, Palometón, Besugos, Gallos, Congrios). Todas ellas tienen su temporada y su técnica específica. Esto permite desestacionalizar las vacaciones y evitar las aglomeraciones del verano.

No hay nada como conocer la isla "a vista de pájaro". Diferentes rutas y excursiones sobrevuelan la isla el litoral. El paseo en globo se inicia con un suave despegue. A medida que se asciende, comienza a sentirse como el viento se ha convertido en el timón y la sensación de paz y silencio envuelve a los participantes durante el viaje. Bien en globo, helicóptero o ultraligero, es espectacular casi "rozar" el circular castillo de Bellver; o divisar los "cortantes" pináculos de la catedral; o "repasar" los tejados de palacios y mansiones; o inmiscuirse en ese paraíso que es la Sierra Tramuntana, con sus espectaculares valles. 

Ya en tierra, los pedales de las bicicletas invitan a realizar bellos recorridos para conocer la isla. Y los caballos ofrecen la oportunidad de marcarse un itinerario por los monasterios más emblemáticos: Montission, Santuario del Cura, Santuario de Bonany, Ermita de Santa Lucía, en el término de Manacor, donde se elaboran las famosas perlas, y Sant Salvador.

Así por tierra, mar o aire, esta isla guarda muchísimos secretos, ansiosos de ser descubiertos por los viajeros más aventureros.